Dallas, Estados Unidos.- La Selección de Argentina volvió a escribir una noche de carácter y emoción. En una semifinal intensa y cargada de historia, derrotó 2-1 a Inglaterra y selló su pase a la final de la Copa del Mundo tras una remontada en los minutos finales.
El encuentro inició con mucha fricción. Argentina apostó por la intensidad física y la disputa constante, en un primer tiempo cerrado, con escasas oportunidades claras y un ritmo marcado por la tensión. El 0-0 se mantuvo hasta el descanso.
En la segunda mitad, Inglaterra dio un paso al frente. El conjunto europeo encontró espacios y logró abrir el marcador con anotación de Anthony Gordon, quien culminó una jugada ofensiva que sorprendió a la defensa albiceleste.
El golpe obligó a reaccionar. Argentina adelantó líneas y encontró respuestas desde el banquillo con el ingreso de Lautaro Martínez, que le dio mayor presencia ofensiva al equipo.
La igualdad llegó en la recta final. En un tiro de esquina ejecutado por Lionel Messi, una jugada elaborada a varios toques terminó en los pies de Enzo Fernández, quien sacó un disparo desde fuera del área para marcar el 1-1.
Cuando el partido parecía encaminarse a una definición más larga, apareció nuevamente Argentina. Ya en los minutos finales, Lautaro Martínez, recién ingresado, definió el 2-1 que consumó la remontada.
El duelo reavivó una rivalidad histórica que trasciende el fútbol, con antecedentes como el enfrentamiento en el Mundial de México 1986, protagonizado por Diego Maradona, y el cruce en Francia de 1998. Una historia que también encuentra eco en el contexto de la guerra de las Malvinas en 1982.
Con este triunfo, Argentina disputará su segunda final consecutiva tras el título conseguido en el 2022, repitiendo una marca que no lograba desde 1986 y 1990.
La Albiceleste enfrentará en la final a España, que llega impulsada por una nueva generación liderada por Lamine Yamal. El partido por el título se disputará el domingo 19 de julio en Nueva Jersey.
